Estos centros, destinados a la recolección y conservación de la
leche de madres donantes, para ofrecerla a bebés que la necesitan y
no pueden obtenerla de sus propias mamás, radicarán en hospitales
generales de Santiago de Cuba, Granma, Guantánamo, Las Tunas,
Holguín y Pinar del Río.
La leche de estos bancos se emplea fundamentalmente para niños
nacidos con muy bajo peso, operados de malformaciones
gastrointestinales, o porque las mamás, por enfermedad u otros
motivos, no estén en capacidad de dar el pecho a sus hijos.
El neonatólogo Válter Martínez Corredera, coordinador del
Programa Nacional de Lactancia Materna y Bancos de Leche Humana,
refirió a Granma que puede ser donadora voluntaria cualquier
mujer que esté amantando a su hijo y su buen estado de salud le
permita someterse a la actividad de extraer su excedente de leche.
La leche es sometida a un proceso de pasteurización que elimina
todos los gérmenes, incluido el Virus de Inmunodeficiencia Humana
causante del sida, al tiempo que le permite conservar todos sus
nutrientes y factores inmunológicos durante seis meses en
congelación.
Investigaciones relacionadas con la lactancia materna y la
supervivencia infantil indican que el riesgo de morir a causa de
cualquier enfermedad es casi el doble en los niños que no han sido
alimentados al pecho.
Para la instalación de estos Bancos nuestro país ha contado con
la colaboración del Fondo Mundial para alcanzar los Objetivos de
Desarrollo del Milenio (F-ODM) y UNICEF.