Me llevo demasiadas cosas a casa, amigos, amores y el deseo de
que pasen cosas maravillosas en esta isla bendecida, afirmó hoy Olga
Tañón, minutos antes de su partida de Cuba.
Aún con las emociones a flor de piel por las vivencias únicas del
II Concierto por la Paz sin Fronteras de este domingo, en la Plaza
de la Revolución, la popular y querida cantante boricua agradeció
por la oportunidad de enseñarnos que Cuba está preparada para el
mundo y éste para ella.
Tañón expresó que un amigo, el padre Darío, un sacerdote
franciscano quien hizo votos de pobreza, le dijo que la música teje
el alma de los pueblos y eso fue lo que ocurrió en el reciente
megaconcierto, ya histórico y considerado el tercero en magnitud en
la historia de la música.
Subrayó que al principio de este proyecto sólo eran tres, Juanes,
Miguel Bosé y ella y ahora con este gran abrazo del domingo tienen
más de un millón y espera se forme un grupo permanente de artistas
al que se sumen creadores de todas las manifestaciones de la cultura
para seguir trabajando a favor de la paz mundial.
Relató que anoche, recién terminada la presentación en la Plaza
de la Revolución se comunicó con su familia en Puerto Rico y su
nonagenario padre le dijo que se sentía orgulloso porque su hija
había experimentado el más importante momento de toda su vida.
Al respecto abundo que su progenitor es una persona que ha tenido
una vida muy dinámica y participado en trascendentes acontecimientos
como la Segunda Guerra Mundial.
También manifestó sentirse muy agradecida porque al comunicarse
con sus hijos y otros familiares, anoche, ellos le confirmaron que
todos vestían de blanco y estaban con ella en la Plaza de la
Revolución.
Finalmente reiteró que el megaconcierto dominical es el mayor
suceso de su existencia.