Es realmente reconfortante apreciar la actualidad que mantiene el
ritmo, vibra con la entrega de creadores que lo trabajan
armónicamente para esta época, sin deformar los valores que lo hizo
trascender, contagiando al público que lo baila como lo siente. Con
tal convicción nos despedimos del XX Festival del cha cha chá, que
otorgó su Primer Premio a la obra Señor Jorrín, de Julio
Guillermo Pozo (Ciudad de La Habana), defendida a alto nivel por la
Orquesta América con arreglo de Jorge Machado.
El Segundo Premio fue para Esta noche bailo con ella, de
Orlando Benítez Víctores (provincia La Habana), interpretado por
Sixto (El Indio) Llorente y La Charanga de Oro (orquestación Eladio
–Pancho–Terry); y el Tercero recayó en La fiesta del cha cha chá,
del capitalino Marco A. Duany Jorrín, también su orquestador, tocado
por la Orquesta Enrique Jorrín. Además, se entregó una Mención a
Homenaje a Elena Burke, de Yolanda Sierra (Ciudad de La Habana),
interpretada por Fausto Durán con La Charanga de Oro (orquestación
de José Loyola). En cuanto al concurso de parejas de baile, se
premió a la integrada por Yeni Lázara Jean Rivero y Dawai Griñán
Smith.
Fue reconfortante vivir una atmósfera como la que describimos,
pues mientras en Colombia, México y otros países se difunde
masivamente como expresión de su vigencia la modalidad llamada
cumbia chá, la Dirección de Cultura de La Habana Vieja ha mantenido
quijotescamente el Festival.
Momento culminante del evento resultó el concierto por los 70
años de la Orquesta Aragón. Desde Esperanza, el clásico de
Ramón Cabrera, hasta el muy actual Mira que yo te conozco, la
Aragón puso a bailar al público asistente al Complejo Cultural
Payret, que desafió el calor reinante; y es que la Charanga Eterna,
junto con su nivel interpretativo, ha marchado con los tiempos,
incorporando creativamente los ritmos en boga; pero, siempre
prevaleciendo la raíz.