Giraldo
Piloto quiere que la gente baile pero escuche, es decir, que se
desate como le venga en gana ante su propuesta rítmica pero que
también saque cuentas de lo que oye y haga la diferencia.
"El hecho de que los valores de la música cubana de baile sean
únicos no quiere decir que todo tenga que sonar igual", dice
mientras anuncia el concierto que ofrecerá el próximo domingo a las
6:00 p.m. en el Salón Rosado Benny Moré (La Tropical).
Allí festejará por partida doble: los catorce años de labor
ininterrumpida al frente de la banda Klímax y el Premio Cubadisco
2009 a la Mejor Grabación por Solo tú y yo (Bis Music),
mérito compartido por Orestes Águila, Ahmed Fernández, Yusef Díaz y
el propio Piloto.
"No será ese un bailable propiamente dicho —aclara el director de
Klímax—, hemos concebido un espectáculo que se puede disfrutar de
otra manera, con algunos de los temas del disco, un continuo que he
preparado para repasar algunos de los temas de mi autoría que en
otros momentos han gozado del favor del público, para lo cual
contaré con Leo Vera, y el estreno en la capital de un son muy
actual, de Noel Díaz, dedicado a la vocación resistente de la mujer
cubana, Lola, que ha funcionado muy bien en recientes
presentaciones en otras localidades de la Isla. Una medida del
espectáculo lo puede dar La permuta, la pieza que abre el
disco y cuyo video clip podrá ser visto por primera vez ese día. Y
otra el homenaje al béisbol que se va a dar con la ejecución de
Dale cuatro malas, dedicado especialmente al equipo Habana y a
la afición industrialista que necesita nuevos aires.
Algo más de una década atrás, cuando la andadura internacional de
Klímax tomó pie firme, Piloto caracterizó el estilo de su banda con
una frase ingeniosa: "Hacemos son progresivo". Ahora ajusta el tiro:
"Nuestra base es la música cubana, pero queremos ir un poquito más
allá de los tópicos sin traicionar nuestra esencia".