Roma,
9 de junio.— Miles de personas repudiaron en esta capital la presencia
del presidente estadounidense, George W. Bush, así como la ocupación
de Iraq y el despliegue de tropas extranjeras en Afganistán, destaca
Prensa Latina.
Las manifestaciones se registran a pesar de que las autoridades
blindaron la urbe durante la visita de Bush a este país, iniciada
anoche, con la movilización de más de 10 mil agentes y el espacio
aéreo custodiado por el vuelo constante de helicópteros.
Una de las demostraciones, un multitudinario concierto, fue citado
en la plaza del Pueblo por los gubernamentales Partidos Refundación
Comunista y de los Comunistas Italianos para condenar la ocupación del
país árabe con el lema: Detener todas las guerras.
Paralelamente, una marcha de activistas contra la globalización
desfiló por el centro de Roma para denunciar la política bélica del
gobierno estadounidense y criticar al ejecutivo italiano por su
respaldo al despliegue de unos dos mil soldados en suelo afgano.
A la manifestación, con pancartas de NO Bush y No a la Guerra, se
sumaron dirigentes sindicales, políticos y parlamentarios, muchos de
ellos de la coalición oficial, así como asociaciones estudiantiles y
agrupaciones de izquierda.
Con anterioridad, el primer ministro Romano Prodi hizo un llamado a
sus titulares para que no participaran en las protestas.
Bush sostuvo entrevistas con el presidente italiano, Giorgio
Napolitano, el Papa Benedicto XVI, en el Vaticano, y con Prodi.
Tras el encuentro con el Papa, la Santa Sede anunció que el Sumo
Pontífice abogó por una solución negociada en los conflictos en Iraq,
israelo-palestino y en el Líbano.
Bush llegó a esta ciudad anoche como parte de una gira que
emprendió por Europa que ya lo llevó a Polonia, Alemania -donde
participó en la Cumbre de los Ocho-, y la Republica Checa.
El periplo finalizará el lunes próximo en Bulgaria después de
visitar Albania.